La minera Cerro Matoso, una de las principales productoras de níquel de Colombia y América Latina, redujo nuevamente su nivel de operación debido a las restricciones en el suministro de gas natural, una situación que ya comienza a reflejarse en la producción, el empleo y la economía regional.
La compañía informó que, tras operar durante ocho días al 75 % de su capacidad, ahora debió disminuir su actividad al 50 %, manteniendo en funcionamiento únicamente una de sus dos líneas de procesamiento.
La crisis del gas golpea la producción
La decisión responde, según la empresa, a la reducción en el volumen de gas entregado por Canacol Energy, proveedor con el que mantiene un contrato de suministro vigente hasta 2029.
Con la operación al 50%, Cerro Matoso advierte pérdidas diarias de $3.000 millones y un impacto directo en 220 empleos, lo que genera preocupación en la región y en el sector minero-energético del país.
La empresa pidió decisiones urgentes del Gobierno para garantizar el suministro de gas y evitar un mayor deterioro de la producción y el empleo.