Adquirir un inmueble en preventa se ha popularizado como una alternativa para acceder a vivienda propia o para invertir, gracias a sus precios iniciales más bajos y facilidades en el pago de la cuota inicial durante la construcción. Sin embargo, esta modalidad implica asumir el riesgo de confiar en la entrega futura del inmueble tal como se muestra en planos y renders.
Verifique la trayectoria y reputación del constructor
Antes de firmar cualquier documento, es fundamental investigar la experiencia de la constructora. No basta con la información comercial: revise proyectos anteriores, confirme entregas puntuales y consulte con residentes o compradores sobre calidad de obra, cumplimiento de tiempos y atención posventa.
“Comprar sobre planos implica confiar en que una empresa entregará en el futuro exactamente lo que hoy está prometiendo”, explica Carlos Andrés Arias Ramírez, director del programa de Arquitectura de Areandina, seccional Pereira.
Entienda el calendario de pagos y su capacidad financiera
La cuota inicial suele representar entre el 20 % y el 30 % del valor total y se paga durante la construcción, mientras que el saldo se cancela con crédito hipotecario o leasing habitacional al momento de la entrega. Es clave conocer el calendario completo de pagos, intereses por mora, consecuencias de incumplimiento y qué sucede si el crédito no es aprobado al final.
Además, considere la estabilidad de sus ingresos para sostener los pagos durante todo el proceso, que puede durar varios años, y verifique si el proyecto es elegible para subsidios o beneficios que estén garantizados.
La fiducia: el guardián de sus recursos
La fiducia es el mecanismo que administra los recursos del proyecto y establece reglas claras sobre el uso del dinero, condiciones de entrega y qué ocurre en caso de retrasos o cancelaciones. Revisar quién es la fiduciaria, su experiencia y las cláusulas de devolución es indispensable para proteger su inversión.
“La fiduciaria no es un detalle menor: es el tercero que administra los recursos con reglas definidas y puede marcar una diferencia real si el proyecto se retrasa o no despega”, señala Arias.
Recuerde que lo que realmente compra no es la maqueta o el brochure, sino lo que queda por escrito en el contrato y sus anexos, incluyendo planos arquitectónicos firmados, especificaciones de acabados y condiciones de garantía.
Ubicación, riesgos y costos adicionales
La ubicación del inmueble influye significativamente en su valorización. Considere el acceso a transporte, servicios, seguridad y planes de desarrollo urbano cercanos. También es importante conocer qué sucede si el proyecto se retrasa, no se construye o si decide retirarse, pues la devolución del dinero puede no ser inmediata ni total.
Finalmente, calcule el costo total sumando gastos de escrituración, notariales, registro, posibles acabados adicionales, administración y mudanza. Aunque la compra sobre planos puede parecer más económica inicialmente, estos costos pueden elevar el valor final.