En una rutina habitual dentro de una bodega de envíos en Bogotá, un paquete llamó la atención de las autoridades durante un control de verificación. Aunque parecía un envío ordinario con destino a Australia, la reacción de dos caninos antinarcóticos frente al paquete activó las alarmas y motivó una inspección más detallada.
Al abrir la caja, los agentes encontraron 12 módulos electrónicos para motocicleta que, a simple vista, no generaban sospechas. Sin embargo, dentro de estos componentes se ocultaban 3.100 gramos de cocaína, cuidadosamente camuflada para intentar evadir los controles.
Este hallazgo evidencia la sofisticación de las estrategias empleadas para sacar droga del país, mezclando elementos del comercio legal con técnicas de ocultamiento que buscan pasar desapercibidas en canales de envío habituales.
La Fiscalía General de la Nación asumió la investigación para determinar a los responsables y las posibles conexiones con otras rutas internacionales de narcotráfico. Hasta el momento, no se han divulgado detalles sobre los implicados.
Este tipo de incautaciones pone en evidencia las distintas formas en que se intenta sacar droga del país, aprovechando los canales de envío habituales y la importancia de los controles en bodegas con alto flujo de paquetes.
Gracias a la alerta oportuna de los caninos antinarcóticos y el trabajo conjunto de las autoridades, el paquete con droga no logró salir del país, evitando así que esta sustancia llegara a su destino final en Australia.