En abril de 2026, un total de 174 objetos arqueológicos de varias culturas prehispánicas fueron repatriados desde Chile. Las piezas, que incluyen figuras humanas y animales, vasijas y herramientas de cocina, habían salido de Colombia hace más de 40 años y estuvieron bajo custodia de la familia de Jaime Errázuriz Zañartu, un profesor de arquitectura que trabajó en la Universidad del Valle en 1955 y vivió en Bogotá en 1973 antes de regresar a Chile en 1985.
Un retorno que suma historia
Según datos del Instituto Colombiano de Antropología e Historia (Icanh), desde 2008 han retornado a Colombia 2.652 piezas arqueológicas que estaban en 17 países. La gran mayoría ha regresado de Estados Unidos (791 piezas), España (692), Dinamarca (256), Italia (208) y Chile (174). Algunas han llegado desde lugares tan lejanos como Nueva Zelanda, a más de 12.000 kilómetros de distancia.
El esfuerzo por recuperar la memoria
Aunque los registros del Icanh muestran repatriaciones desde 2008, los esfuerzos se han intensificado en la última década. Durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez volvieron 68 piezas; en los dos periodos de Juan Manuel Santos, 1.386; en el mandato de Iván Duque, 7; y en el cuatrienio de Gustavo Petro, hasta mayo de 2026, han retornado 1.191 piezas.
El subregistro del tráfico ilegal
Las cifras oficiales son un subregistro de los miles de artículos precoloniales que han salido del país, ya que el tráfico ilegal dificulta la trazabilidad de su origen, ubicación actual y características. El Icanh señala que la mayoría de los objetos traficados son piezas cerámicas, de orfebrería, líticos, cuentas de collares e incluso restos óseos humanos.