En julio de 2024, la Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió un fallo histórico que condenó a Colombia por la violencia sistemática contra el pueblo indígena U’wa. Este jueves 14 de mayo, en Cubará (Boyacá), se llevará a cabo el acto público de excusas ordenado por el tribunal internacional, con la posible presencia del presidente Gustavo Petro y representantes de la Cancillería y la Agencia Nacional de Defensa Jurídica del Estado.
Un reconocimiento que trasciende lo simbólico
El lugar del evento no es casual: Cubará alberga el resguardo U’wa y ha sido el epicentro de sus disputas con el Estado por megaproyectos como el oleoducto Caño Limón-Coveñas y la Planta de Gas Gibraltar. Earth Rights International, organismo que acompaña a la comunidad, señaló que este acto 'marca un hito', pero advirtió que 'la reparación debe ir más allá de los actos protocolarios'.
Las órdenes de la Corte: más que disculpas
- Saneamiento integral del Resguardo Unido U’wa y el Resguardo Kuita.
- Clarificación de los títulos coloniales que reconocen los derechos territoriales de la Nación U’wa.
- Participación del pueblo U’wa en la administración y conservación del Parque Nacional El Cocuy.
- Identificación y mitigación de impactos de proyectos extractivos vigentes.
- Medidas para reparar daños ambientales por voladuras del oleoducto Caño Limón-Coveñas.
Un plazo que se agota
Según Earth Rights International, el 20 de diciembre de este año vence el plazo de dos años fijado por la Corte, pero hasta ahora el Estado colombiano no ha implementado ninguna de las medidas ordenadas. La organización insistió en que 'solo a través de cambios estructurales se podrá avanzar en la construcción de una Colombia más justa'.
Para el pueblo U’wa, el petróleo representa 'la sangre de la tierra', por lo que su extracción tiene un profundo significado espiritual y cultural dentro de su visión ancestral.
El fallo que marcó un precedente
La demanda fue presentada hace más de dos décadas. La Corte concluyó que Colombia vulneró derechos fundamentales relacionados con la autonomía territorial, la propiedad colectiva y la participación de la comunidad. El conflicto se originó en los años noventa, cuando el Gobierno autorizó exploraciones petroleras en el bloque Samoré (hoy Gibraltar), a lo que los U’wa se opusieron por considerar que ponía en riesgo su cultura y su cosmovisión espiritual.