Casi siete décadas después de la revolución castrista, Cuba aprobó el paquete de reformas más ambicioso de las últimas décadas. En apenas una semana se ratificaron 176 medidas que abren espacios inéditos a la iniciativa privada y buscan reactivar una economía asfixiada.
Las medidas que marcan un giro histórico
Cuba, dijo el dirigente Miguel Díaz-Canel, “vive las horas más difíciles de este siglo” y atraviesa un momento que “exige transformar”. “Es tiempo de cambiar todo lo que tiene que ser cambiado”, afirmó al defender unas medidas que representan el mayor intento de liberalización económica desde la llegada de Fidel Castro al poder en 1959.
La crisis que acorrala al régimen
La presión de la administración Trump coincide con el agravamiento de la crisis económica y energética en Cuba. Los cambios, enfocados a empresas e inversores, se quedan cortos de cara a combatir las necesidades más urgentes de los ciudadanos de a pie, como la escasez de alimentos, medicinas y combustible.
Los cambios, enfocados a empresas e inversores, se quedan cortos de cara a combatir las necesidades más urgentes de los ciudadanos de a pie.
La pregunta que flota en el ambiente es si estas reformas serán suficientes para aliviar la crisis en la isla y sortear la mirada de Donald Trump, quien ha endurecido las sanciones contra el régimen cubano.