El rechazo que complica la atención a damnificados
En medio de una crisis que afecta a más de 40 mil familias y mantiene a cerca de 100 mil personas fuera de sus hogares, la Comisión de Presupuesto del Concejo de Montería decidió no aprobar una propuesta para agilizar la transferencia de recursos destinados a la atención de los damnificados por las recientes inundaciones.
La iniciativa, presentada por la Alcaldía de Montería, buscaba flexibilizar el manejo de fondos exclusivamente durante la calamidad pública para atender necesidades urgentes como alimentación, alojamientos temporales, saneamiento, recuperación educativa y atención social en zonas urbanas y rurales afectadas.
Concejales divididos ante la crisis humanitaria
Los concejales Trino Hoyos Piñeres (ASI), Alfeo Hernández Emery (Colombia Renaciente), Juan Vicente Vargas (Nuevo Liberalismo) y Anyi Pacheco López (Centro Democrático-Mira) votaron en contra de la propuesta. En contraste, Carlos Verbel (Partido Conservador), Daniel 'Beto' Payares y Julio César Hoyos (ambos de Cambio Radical) la respaldaron.
Esta decisión ha generado una percepción de abandono en sectores afectados, donde las comunidades esperaban un apoyo más contundente de sus representantes en un momento crítico.
La propuesta buscaba acelerar la ayuda sin nuevos recursos
La iniciativa no implicaba la asignación de recursos adicionales ni endeudamiento, sino que pretendía reducir los tiempos de trámite que pueden extenderse hasta diez días, cruciales cuando la emergencia requiere respuestas inmediatas.
Desde la administración municipal aseguraron que el proyecto cumple con la Constitución y las sentencias del Tribunal Administrativo de Córdoba, incluyendo un periodo de vigencia limitado a seis meses, y plantearon que se podría solicitar el acompañamiento de los órganos de control para garantizar la transparencia.
La emergencia no espera debates prolongados ni cálculos políticos; requiere acciones humanitarias urgentes.
¿Cómo avanzará la atención a las familias afectadas?
Con miles de monterianos aún en situación vulnerable y sin una respuesta ágil, la decisión del Concejo abre un futuro incierto para las comunidades damnificadas. La urgencia humanitaria demanda que se prioricen soluciones rápidas para proteger a quienes más lo necesitan.