Helena tiene 16 años y una rutina que se repite casi cada noche: abre TikTok buscando distraerse un rato antes de dormir. Lo que encuentra, sin embargo, rara vez es lo que busca. "Me meto a TikTok y me salen videos de puras cosas tristes... pero yo quiero otras cosas", contó durante una entrevista que terminó convertida en el punto de partida de una investigación que hoy pone en jaque a las plataformas más usadas por adolescentes en América Latina.
El experimento que encendió las alarmas
El informe emuló el comportamiento de menores en la red. En solo 40 minutos, el algoritmo de TikTok ya había llenado el 'feed' de las cuentas de prueba con contenido para adultos, incitación al suicidio, violencia explícita y autolesiones. Los investigadores crearon perfiles con edad ficticia de 14 a 17 años y siguieron las mismas pautas de navegación que cualquier adolescente.
En cuestión de minutos, las plataformas están empujando a los adolescentes hacia un pozo de contenido dañino que ellos mismos no buscaron.
Las plataformas bajo la lupa
- TikTok fue la red que más rápido mostró contenido sexual y violento, seguida de Instagram y YouTube.
- El 78% de los perfiles simulados recibió videos de autolesiones en menos de 30 minutos.
- La incitación al suicidio apareció en el 65% de los feeds analizados.
- Las plataformas no activaron los filtros de seguridad ni las restricciones de edad configuradas.
El estudio, que será presentado ante autoridades de protección al menor en varios países de la región, exige a las empresas de tecnología una revisión urgente de sus algoritmos de recomendación. Mientras tanto, Helena y millones de adolescentes como ella siguen navegando cada noche, expuestos a un contenido que nadie pidió ver.