El retiro de las cesantías es una prestación social clave para los trabajadores en Colombia, pero su entrega antes de la terminación del contrato está sujeta a requisitos específicos que no se pueden evadir. La Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia se pronunció recientemente para aclarar que el control sobre el uso adecuado de estos recursos es una responsabilidad obligatoria y de doble vía.
De acuerdo con el alto tribunal, la vigilancia sobre el destino del dinero no es un simple trámite administrativo, sino un deber legal cuyo incumplimiento compromete seriamente a las dos partes que conforman el contrato laboral.
Un caso de 37 años de antigüedad y $100 millones sin justificar
La corporación judicial ejemplificó la gravedad de esta omisión al avalar el despido de un trabajador que acumulaba 37 años de antigüedad en una compañía. El empleado en cuestión recibió un anticipo de 100 millones de pesos de sus cesantías, pero falló en su obligación de justificar ante la empresa en qué utilizó dicha suma de dinero.
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En medio del pleito jurídico, surgió el debate sobre el principio de inmediatez, una norma que exige que las acciones disciplinarias se tomen en un tiempo cercano a la ocurrencia de los hechos. Sobre este punto, la Sala determinó que dicho principio no se vulnera si la empresa cita a descargos al empleado luego de haberle requerido los soportes en varias oportunidades.
El fallo de la Corte Suprema de Justicia establece que el reloj para convocar al trabajador al proceso disciplinario no empieza a correr el día en que se le entrega el desembolso de los recursos, sino desde el instante en que se configura de forma definitiva la falta; es decir, cuando se constata que no entregará la justificación exigida.
Consecuencias para ambas partes: empleador y trabajador
- Por el lado del empleador, se expone a la pérdida de las sumas pagadas. Si la empresa no ejerce el control necesario sobre la destinación de los fondos, pierde el amparo legal para exigirle al trabajador que le devuelva o le pague el dinero entregado.
- Por el lado del trabajador, asume la consecuencia más drástica: se expone a la pérdida del trabajo por justa causa. Esta sanción está amparada por las directrices del Código Sustantivo del Trabajo frente al incumplimiento de las obligaciones contractuales.