La crisis financiera y operativa de Nueva EPS continúa generando efectos sobre la atención en salud de miles de pacientes en el Atlántico. De acuerdo con organizaciones de usuarios y autoridades locales, cerca de 440.000 afiliados enfrentan dificultades para acceder a medicamentos, consultas con especialistas, autorizaciones de procedimientos, remisiones y traslados de pacientes de alta complejidad.
El panorama coincide con la publicación de los primeros estados financieros de la entidad desde que fue intervenida por el Gobierno Nacional. Los informes correspondientes a 2023 y 2024 reflejan pérdidas acumuladas por 6,1 billones de pesos y obligaciones que superan los 22 billones, situación que mantiene en alerta a prestadores de servicios, pacientes y autoridades del sector salud.
De acuerdo con información conocida por EL TIEMPO, la preocupación no solo radica en la situación contable de la EPS, sino en las consecuencias que las deudas con clínicas, hospitales y gestores farmacéuticos estarían teniendo sobre la continuidad de la atención médica.