Lo que comenzó como una inconformidad terminó convirtiéndose en una empresa que hoy da empleo a cerca de 15 personas y lleva productos diseñados en Barranquilla a distintas ciudades del país.
María Alejandra Coronado comenzó comercializando calzado de otras marcas, pero al no estar satisfecha con la calidad, decidió diseñar sus propios productos. Así nació su propia marca de zapatos, que hoy es un referente local.
La emprendedora barranquillera identificó una oportunidad en el mercado y, con apoyo del Sena Atlántico, logró consolidar un negocio que no solo le genera ingresos, sino que también impulsa el empleo en la región.