La Defensoría del Pueblo encendió las alarmas por la crítica situación humanitaria en la región del Catatumbo, donde una nueva ola de violencia ha provocado el desplazamiento forzado de 784 personas, equivalentes a 293 familias. Los hechos ocurren en el municipio de El Tarra, Norte de Santander, y se suman a una escalada de ataques con drones que mantiene a la población civil en medio del fuego cruzado.
El drama de 293 familias que huyeron para salvar sus vidas
Las familias desplazadas provienen de las veredas Km 84, Km 92, El Mirador, Cañahuate, La Torcoroma, El Salado, Llano Alto y Brisas del Catatumbo. Según la Defensoría, el desplazamiento es una medida de autoprotección ante el riesgo inminente de nuevos enfrentamientos, homicidios y otras violaciones a sus derechos fundamentales.
Expresamos nuestra profunda preocupación por la agudización de la situación humanitaria en la región del Catatumbo, donde continúan registrándose hechos de violencia que están generando nuevos desplazamientos masivos y aumentando los riesgos para la población civil.
Ataques con drones: el nuevo terror que azota a El Tarra
Este martes se registró un ataque con drones que dejó una persona fallecida y varias heridas. Sin embargo, la Defensoría no ha podido ingresar al lugar debido al difícil acceso, lo que limita la verificación total de los hechos. Durante la última semana, también se reportaron ataques similares en el corregimiento de Filogringo y la Isla del Cerro, en el mismo municipio.
Un llamado urgente a las autoridades
La Defensoría hizo un llamado urgente a las autoridades nacionales, departamentales y municipales para garantizar atención humanitaria integral e inmediata a las familias desplazadas. Asimismo, instó a fortalecer las acciones de prevención y protección en el territorio y a activar los espacios de articulación del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas.
Cifras que duelen: 2.447 víctimas en lo que va de 2026
En lo corrido de 2026, se han presentado 13 eventos de desplazamiento masivo en el Catatumbo, que han dejado 2.447 personas desplazadas, principalmente en los municipios de Tibú y El Tarra. La situación evidencia una crisis humanitaria que no da tregua y que exige una respuesta inmediata del Estado.