Un descubrimiento sin precedentes en aguas dulces
Un equipo de científicos confirmó por primera vez la existencia de un cáncer transmisible en una especie de pez de agua dulce. El hallazgo se produjo tras estudiar una enfermedad que desde hace más de una década afectaba a bagres marrones en el lago Memphremagog, ubicado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá.
La investigación, publicada en la revista Nature, identificó que las misteriosas lesiones negras observadas en estos peces corresponden a un melanoma cuyas células cancerosas pueden transmitirse de un individuo a otro, comportándose más como un parásito que como un tumor convencional.
El cuarto cáncer transmisible en el reino animal
El descubrimiento convierte a esta enfermedad en el cuarto tipo de cáncer transmisible documentado en el reino animal y el primero registrado tanto en una especie de agua dulce como en un pez.
- Tumor facial transmisible del demonio de Tasmania.
- Tumor venéreo transmisible en perros.
- Cánceres parecidos a la leucemia en moluscos bivalvos (almejas y mejillones).
Cómo se descubrió el cáncer en los bagres
Los investigadores, liderados por científicos de la Universidad de Vermont y otras instituciones de Estados Unidos, comenzaron a estudiar el fenómeno luego de que pescadores y biólogos reportaran un aumento de ejemplares con manchas oscuras en la piel. En 2014, cerca de uno de cada tres bagres del lago presentaba estas lesiones.
Inicialmente, los expertos sospechaban que se trataba de un virus o de un problema asociado a la contaminación, ya que el bagre marrón es considerado un indicador de la calidad ambiental de los ecosistemas acuáticos. Sin embargo, el análisis genético reveló un escenario muy diferente.
El análisis genético que cambió todo
Mediante la secuenciación completa del genoma, los científicos compararon el ADN de los tumores con el de los tejidos sanos de los peces y encontraron que las células cancerosas estaban más emparentadas entre sí que con el organismo que las hospedaba. Esa es una característica propia de los llamados cánceres transmisibles clonales, en los que las células tumorales actúan como el agente infeccioso.
Las hipótesis sobre la transmisión
Los investigadores buscan ahora entender cómo se propaga la enfermedad entre los bagres. Una de las hipótesis es que la transmisión ocurre durante la época reproductiva, cuando los peces se concentran en aguas poco profundas y mantienen un contacto físico estrecho. También analizan si las células cancerosas pueden sobrevivir en los sedimentos del fondo del lago, donde esta especie pasa gran parte del tiempo.
El estudio también plantea que factores como la contaminación o alteraciones hormonales podrían debilitar el sistema inmunológico de los peces y facilitar la propagación de la enfermedad.
No existe evidencia de que este cáncer represente un riesgo para los seres humanos. El lago Memphremagog abastece de agua potable a más de 175.000 personas y, según los investigadores, la enfermedad afecta únicamente a los bagres.
Con información de EFE.