Un campus tomado por el miedo
En los pasillos de la sede Bogotá de la Universidad Nacional de Colombia, donde antes el debate se nutría de ideas y libros, hoy se respira el roce frío de la seguridad y el silencio del miedo. Un profesor, un académico cuya única preocupación debería ser la enseñanza, recorre el campus con un peso adicional sobre el pecho: un chaleco antibalas.
En conversación con EL TIEMPO, el docente Diego Alejandro Torres Galindo desgranó la crisis de seguridad jurídica y física que se ha tomado la principal universidad pública del país. Para quien desconozca el panorama de amenazas contra los directivos de la Unal, podría parecer un hecho aislado, pero la realidad es mucho más oscura.
El origen de las amenazas: una designación que lo cambió todo
Torres Galindo se ha convertido en el profesor más amenazado de la institución tras manifestar su desacuerdo con las iniciativas para la educación superior que promueve el Gobierno Nacional. Aunque ejerce la docencia en la Universidad Nacional desde 2012, su vida cambió drásticamente en marzo de 2024, después de que el Consejo Superior Universitario (CSU), del cual era miembro en ese momento, designó a Ismael Peña como rector. Este hecho desató una tormenta de hostigamientos en su contra por parte de sectores que no comparten sus posiciones.
Después de que a uno le dicen que lo van a matar, todo está dicho
El profesor concluyó su relato con una frase que resume la gravedad de su situación: "Después de que a uno le dicen que lo van a matar, todo está dicho". La comunidad académica y las autoridades esperan que se tomen medidas para garantizar su seguridad y la de otros docentes que enfrentan situaciones similares.