Un operativo sin precedentes en el Aeropuerto Internacional Jomo Kenyatta de Nairobi llevó a la detención de un ciudadano chino que intentaba sacar ilegalmente más de 2.000 hormigas reina vivas. Los insectos estaban cuidadosamente empaquetados en tubos de ensayo y papel higiénico para evadir la detección de las autoridades.
El hallazgo, reportado por 'BBC News', revela una posible red de tráfico de insectos exóticos que abastecería el mercado de mascotas en Europa y Asia. Las hormigas reina son especies protegidas, lo que convierte este caso en un delito ambiental de alto impacto.
“Este tipo de tráfico ilegal no solo amenaza la biodiversidad local, sino que también pone en riesgo ecosistemas internacionales”, afirmó un portavoz del Servicio de Vida Silvestre de Kenia (KWS).
Las autoridades continúan con la investigación para desmantelar la red criminal detrás de este tráfico de especies protegidas y fortalecer los controles en puntos de salida del país para evitar futuros incidentes.