Disidencias buscan financiarse mediante presión a líderes comunales
En municipios como Jamundí y Sevilla, integrantes de los frentes 'Adán Izquierdo' y 'Jaime Martínez', bajo el mando de alias Iván Mordisco, estarían implementando una estrategia para fortalecer su economía ilegal. Esta consiste en presionar a líderes comunales para que sirvan como intermediarios en el cobro de extorsiones o 'vacunas', con el fin de asegurar recursos para su estructura militar.
Población rural enfrenta cobros variables y amenazas constantes
Las extorsiones se aplican de manera diferenciada según las condiciones económicas de los habitantes, especialmente en zonas rurales, donde los pagos pueden oscilar entre 30.000 y 120.000 pesos. Las visitas a familias en veredas y corregimientos buscan recolectar estos recursos, que luego son entregados a los grupos armados.
- Se denuncian intimidaciones en corregimientos como San Antonio y veredas como Coloradas, Chorreras, Circacia, Las Flores y Santa Elena.
- Líderes comunales habrían sido instrumentalizados para facilitar la dinámica ilegal.
- En Nariño, disidencias usan viviendas y resguardos para guardar armas, exponiendo a la comunidad.
- Algunos pobladores han participado en asonadas y ataques contra la Fuerza Pública.
Autoridades y asociaciones exigen mayor protección para las comunidades
La Asociación de Personeros del Valle del Cauca ha manifestado su preocupación y exhorta a los líderes afectados a denunciar estas intimidaciones. Además, solicitan a las autoridades reforzar la seguridad en las zonas afectadas para proteger a la población civil y evitar la expansión de esta economía ilegal.
“Es fundamental que la institucionalidad tome medidas urgentes para garantizar la seguridad de nuestras comunidades y frenar la influencia de estos grupos armados.”
¿Cómo responderán las autoridades ante esta nueva amenaza?
La presión sobre los líderes comunales y la instrumentalización de la población civil evidencian un cambio en las tácticas de las disidencias para sostenerse financieramente. La respuesta institucional será clave para evitar que esta dinámica se profundice y afecte aún más la convivencia en el Valle del Cauca y regiones vecinas.