Un violento episodio de intolerancia se presentó en el barrio Florencia, localidad de Engativá, cuando un joven domiciliario fue señalado injustamente de un robo y agredido por varias personas del sector.
El incidente ocurrió el primero de abril, cuando el repartidor y un amigo se encontraban descansando en un parque después de entregar un pedido. A pesar de presentar documentos de identidad y pruebas que respaldaban su actividad laboral, no logró evitar la agresión física.
La víctima denunció los hechos ante medios locales, resaltando la falta de tolerancia y la rápida escalada de violencia basada en una acusación falsa que afectó su integridad.
“A pesar de mostrar mi identificación y la evidencia de que estaba trabajando, fui atacado sin justificación alguna.”
Este caso ha generado preocupación en la comunidad y en las autoridades, quienes hacen un llamado a la prudencia y a no juzgar sin pruebas para evitar que se repitan hechos similares.