En un movimiento que marca un cambio significativo en la política federal sobre sustancias psicoactivas, el gobierno de Donald Trump reclasificó la marihuana medicinal como una droga con un potencial moderado o bajo de dependencia física y psicológica. Esta decisión, anunciada por el fiscal general interino Todd Blanche, busca facilitar el acceso al cannabis con fines médicos en Estados Unidos.
La reclasificación implica que el cannabis ya no estará en la categoría más restrictiva, lo que representa un alivio para pacientes y médicos que durante años han solicitado que el gobierno federal trate a la marihuana de manera diferente a sustancias como la heroína.
Esta medida "amplía el acceso de los pacientes a tratamientos y da a los médicos más herramientas para tomar decisiones de salud mejor fundamentadas", afirmó Todd Blanche en una publicación en la red social X.
El cambio es resultado de una presión constante de defensores del uso medicinal del cannabis, quienes argumentan que la antigua clasificación del gobierno federal no reflejaba la realidad del potencial terapéutico de la planta.