A más de 14.000 kilómetros de Colombia está Japón, un destino que cada vez se escucha más en el voz a voz de los viajeros. Las redes sociales están inundadas de imágenes de sus templos sintoístas y budistas, su gastronomía y sus famosas tiendas de conveniencia —7-Eleven, FamilyMart o Lawson—, cuya visita parece haberse convertido en un ritual casi obligatorio para quienes lo recorren.
Un crecimiento imparable en solitario
Entre 2024 y 2025 Japón registró un crecimiento del 45 % en las reservas de viajeros en solitario. Según datos de Guruwalk, otros destinos asiáticos como Camboya y Filipinas también se están consolidando como opciones atractivas. A nivel global, los viajes en solitario realizados por mujeres han aumentado más de un 60 % en los últimos tres años y actualmente representan el 71 % de todos los viajes individuales en el mundo, de acuerdo con un informe de Riskline.
Tecnología, la gran aliada
La popularización de esta tendencia se debe, en parte, al uso de herramientas como la inteligencia artificial (IA) y plataformas especializadas que permiten planificar, reservar y encontrar recomendaciones de otros viajeros en cuestión de minutos. Según Booking.com, el 71 % de los colombianos que viajan solos planean usar IA para organizar sus escapadas. Las redes sociales también desempeñan un papel importante: el 59 % de las mujeres colombianas afirma que encuentra inspiración para viajar a través del contenido que consume en estas plataformas.
La seguridad como prioridad
Uno de los principales criterios de decisión de las mujeres es la seguridad. Según Booking.com, en Colombia el 61 % de las mujeres afirma que la seguridad influye en la elección de un destino. Sin embargo, también consideran otros aspectos como la facilidad de desplazamiento, la calidad de la infraestructura turística, el acceso a información confiable y las experiencias compartidas por otros viajeros.
Hacia una normalización del viaje en solitario
Para Verónica De Íscar, chief B2B sales officer de Civitatis, en algunos años se dejará de hablar del ‘women solo travel’ como una categoría específica. “Viajar sola será una opción completamente normalizada. El verdadero reto para la industria será ofrecer experiencias cada vez más personalizadas, seguras y flexibles para cualquier viajera, independientemente de cómo decida explorar los destinos”, añade.
Viajar sola implica salir de la zona de confort y, a veces, puede parecer inalcanzable. Pero no hace falta recorrer 14.000 kilómetros para dar el primer paso. Incluso viajar sola a una ciudad distinta dentro del mismo país puede convertirse en un desafío y, al mismo tiempo, en una oportunidad de explorar el mundo que nos rodea.