La última señal que tuvo la familia en Barranquilla fue que se iban a un viaje de vacaciones. Yelusimar López, Luis Oliveros y la niña Fernanda Oliveros estaban en Tucacas, una zona turística del norte de Venezuela, cuando el país fue sacudido por una de las emergencias sísmicas más severas de las últimas décadas.
Un resort que se convirtió en trampa
“La Mar Suites” es un complejo residencial turístico donde esta familia buscaba descanso y reposo, sin imaginar la tragedia humanitaria en la que quedarían inmersos. El edificio colapsó durante el terremoto, dejando a decenas de personas atrapadas.
Desde Barranquilla, los allegados han intentado comunicarse sin éxito. La incertidumbre crece mientras las autoridades venezolanas reportan cientos de víctimas y miles de afectados en la región.
Estaban de vacaciones cuando colapsó el hotel. No sabemos nada de ellos desde el sismo. Solo queremos que aparezcan con vida.
La comunidad colombiana en Barranquilla ha comenzado a movilizarse para apoyar a las familias afectadas, mientras se espera que los equipos de rescate en Venezuela logren localizar a los desaparecidos.