Un reciente análisis de la Universidad Javeriana destaca que Medellín se posiciona como la ciudad con los cánones de arriendo más altos de Colombia, fenómeno que coincide con los datos del Banco de la República sobre disparidades regionales en precios de vivienda urbana.
La desaceleración en la construcción, un factor clave
Entre 2015 y 2024, las licencias de construcción en Medellín disminuyeron de 121 a 64 por cada 100.000 habitantes, representando una caída del 64%. En el Área Metropolitana del Valle de Aburrá, la reducción fue aún mayor, con una caída del 55% en licencias por cada 1.000 habitantes, evidenciando una brecha creciente entre la demanda habitacional y la oferta.
Escasez de suelo urbanizable y oferta rígida
La limitada disponibilidad de terrenos aptos para construcción limita la expansión del sector inmobiliario. Además, la mayoría de proyectos aprobados corresponden a vivienda No VIS, destinada a ingresos medios y altos, dejando desatendida la necesidad habitacional de hogares con menores ingresos.
“La oferta de vivienda es rígida y no responde plenamente a la demanda, ofreciendo viviendas más grandes de lo necesario y ubicadas en zonas periféricas con deficiencias en conectividad y servicios.”
Ángela María Fonseca, profesora del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Javeriana, explica que esta desconexión entre oferta y demanda agrava la situación de acceso a vivienda.
Menores hogares y dificultades para adquirir vivienda propia
Aunque el tamaño promedio de los hogares en Medellín ha disminuido de cuatro a tres personas entre 2016 y 2024, el acceso a vivienda propia, tanto nueva como usada, es cada vez más complicado debido al incremento en precios y las condiciones más estrictas para créditos hipotecarios, especialmente por las elevadas tasas de interés.
“Las presiones demográficas y las altas tasas de interés dificultan la adquisición de vivienda propia, lo que incrementa la demanda en el mercado de arriendo.”
Según Andrés Felipe Giraldo, profesor del Departamento de Economía de la Pontificia Universidad Javeriana, estos factores combinados explican el aumento sostenido en los precios de los alquileres.