Un llamado urgente desde Singapur
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) presentó en Singapur el informe 'El estado del clima en el Pacífico Suroeste 2025', durante el Taller sobre Servicios de Olas de Calor Marinas en el Sudeste Asiático. El documento advierte que el calentamiento y la acidificación del océano están deteriorando los ecosistemas marinos y amenazando la pesca, de la que dependen millones de personas en la región.
Récords de temperatura y fenómenos extremos
Según el informe, 2025 fue el segundo año más cálido registrado en el Pacífico sudoccidental. Aunque el fenómeno de La Niña enfrió temporalmente algunas zonas, el promedio regional se mantuvo muy por encima de los niveles históricos. Se registraron temperaturas récord en los primeros 700 metros del océano al sur de Australia, el mar de Tasmania, el Pacífico Norte tropical entre Filipinas y Hawái, y zonas al sur de Sumatra.
- Olas de calor marinas provocan blanqueamiento masivo de corales, mortalidad de peces y pérdidas en la acuicultura.
- La acidificación del océano, junto con su calentamiento y desoxigenación, reduce la biodiversidad y afecta las economías locales.
- El ciclón Senyar, primer sistema en alcanzar intensidad de ciclón tropical en el estrecho de Malaca, afectó a más de 10 millones de personas en Indonesia y Malasia, dejando más de 1.200 fallecidos.
Para muchos países y territorios del Pacífico sudoccidental, el océano es fundamental para los medios de vida, las economías y la resiliencia.
El riesgo de un nuevo El Niño
Aunque en 2025 la extensión de las olas de calor marinas fue inferior a la del año anterior, la OMM señala que fue la más amplia registrada en un año sin la presencia de El Niño. Los investigadores consideran esto una señal preocupante para 2026, ya que actualmente se está desarrollando un fenómeno de El Niño que podría ser intenso.
Desaparición de glaciares tropicales y aumento del nivel del mar
Otro hallazgo del estudio es la rápida desaparición de los glaciares tropicales. En 2025, la capa de hielo en Papúa (Indonesia) representaba apenas el 2% de la superficie registrada en 1988. De mantenerse la tendencia, el último glaciar tropical de la región desaparecería entre finales de 2026 y comienzos de 2027. Además, el aumento del nivel del mar continúa poniendo en riesgo a las comunidades costeras y a los pequeños Estados insulares del Pacífico.
La alerta temprana y la acción temprana salvan vidas cuando las advertencias llegan a tiempo, generan confianza y alcanzan a las poblaciones más vulnerables.
Los expertos destacan que los sistemas de pronóstico de olas de calor marinas permiten emitir alertas con semanas o incluso meses de anticipación, lo que facilita la preparación de las comunidades y los sectores productivos frente a sus impactos.