Las altas temperaturas pueden dificultar el sueño, especialmente cuando no se dispone de aire acondicionado. Ante esta situación, un especialista propone varias medidas sencillas que buscan ayudar al cuerpo a reducir su temperatura y facilitar el descanso nocturno.
Enfriar la funda de la almohada: el primer truco
La primera recomendación consiste en enfriar la funda de la almohada antes de acostarse. Para ello, se sugiere colocarla en el refrigerador durante unos minutos y utilizarla justo antes de dormir.
Dos estrategias adicionales para combatir el calor
Además del truco de la almohada, el experto menciona otras dos prácticas que ayudan a regular la temperatura corporal y promover un sueño reparador. Estas incluyen ajustar la ventilación de la habitación y evitar actividades que eleven la temperatura antes de acostarse.
Queremos felices sueños