Vadym Sukharevskyi, coronel y subcomandante de las Fuerzas Armadas de Ucrania en el este del país, se ha consolidado como un héroe nacional por su papel decisivo en la defensa de Sloviansk desde abril de 2014, cuando fue el primero en enfrentar a las tropas rusas en territorio ucraniano.
A pesar de que la guerra comenzó hace más de una década, el coronel advierte que el conflicto está lejos de terminar y que la amenaza rusa sigue latente, con tropas a poca distancia de las zonas controladas por Ucrania en Donetsk.
“La Casa Blanca es un producto de la guerra psicológica y la desinformación rusa”, denuncia Sukharevskyi, al referirse a la estrecha relación entre el expresidente Donald Trump y Vladimir Putin.
Sukharevskyi recuerda sus inicios en la guerra durante la invasión estadounidense a Irak en 2003, experiencia que moldeó su visión militar y su enfoque en la modernización y adaptabilidad de las fuerzas armadas ucranianas, alejándose de los métodos soviéticos rígidos hacia una estrategia más horizontal y delegada.
Durante el conflicto actual, la incorporación de sistemas no tripulados, especialmente drones, ha sido fundamental para compensar la inferioridad numérica de Ucrania frente a las fuerzas rusas. Según Sukharevskyi, sin estas tecnologías, Ucrania necesitaría tres a cinco veces más soldados para sostener la defensa.
El coronel también señala que Ucrania enfrenta serios problemas de movilización y desertores, lo que hace indispensable establecer límites claros en el tiempo de servicio militar para mejorar el reclutamiento y el ánimo de los combatientes.
“Cuando les digamos a nuestros soldados exactamente cuánto tiempo estarán en la guerra, la reclutación mejorará”, asegura.
En cuanto a la evolución militar, Sukharevskyi destaca la capacidad de Rusia para aprender y adaptar tácticas, pero sostiene que Ucrania sigue siendo líder mundial en guerra electrónica, lo que le permite interferir en las comunicaciones de los drones enemigos.
El coronel advierte que Europa y Estados Unidos deben prepararse para conflictos futuros, pues muchos países aún no comprenden la cercanía de la guerra ni la necesidad urgente de fortalecer su producción de armamento, municiones y entrenamiento militar.
Respecto a un posible desenlace, Sukharevskyi considera fundamental que Ucrania recupere territorios en las provincias de Jersón y Zaporiyia, aunque reconoce que la recuperación del Donbás es poco probable. Para lograrlo, insiste en la necesidad de una mayor ayuda internacional y una unidad total de Europa y el mundo frente a la desinformación y la influencia de aliados rusos dentro de la Unión Europea.
“La Unión Europea dice estar unida, pero existen problemas con los amigos de Rusia, como Hungría y Eslovaquia, lo que debilita nuestra posición frente a la desinformación rusa”, concluye.