Los edificios, conjuntos residenciales y condominios que cuentan con piscinas y estructuras similares deberán prepararse para cumplir nuevas exigencias establecidas por el Ministerio de Salud y Protección Social. La medida busca reforzar la seguridad de los usuarios, pero también implicará mayores costos de mantenimiento y adecuación para las copropiedades.
¿Qué cambios trae la normativa?
- Se exigen sistemas de filtración y desinfección más rigurosos, con controles periódicos de calidad del agua.
- Las piscinas deberán contar con barreras de protección y señalización visible sobre profundidades y riesgos.
- Se establecen requisitos técnicos para el diseño y construcción de nuevas piscinas, así como para la adecuación de las existentes.
La abogada Nora Pabón Gómez, experta en propiedad horizontal, advierte que muchas copropiedades no están preparadas para asumir estas inversiones. 'Los costos de cumplimiento pueden ser significativos, especialmente para conjuntos con piscinas antiguas que requieren modernización completa', señaló.
Los administradores y consejos de administración deben revisar el presupuesto anual e incluir partidas para estas adecuaciones, o de lo contrario se exponen a sanciones y riesgos legales.
Impacto en la comunidad
La medida también genera inquietud entre los residentes, quienes temen que los aumentos en las cuotas de administración sean inevitables. Sin embargo, desde el Ministerio aseguran que la prioridad es reducir accidentes y garantizar condiciones sanitarias óptimas. Se espera que en los próximos meses se publiquen guías técnicas para facilitar la transición.
Para más información, los lectores pueden consultar la resolución completa del Ministerio de Salud o contactar a su administrador de propiedad horizontal.