Entre 2021 y 2025, Colombia atravesó uno de los ciclos de encarecimiento más intensos de las últimas décadas. Pero el golpe no se sintió igual en todas las ciudades.
Mientras algunas lograron moderar el aumento del costo de vida después del pico inflacionario de 2022, otras acumularon presiones persistentes en rubros como transporte, alimentos, vivienda y restaurantes. El resultado fue una geografía desigual del costo de vida en la que habitar en ciertas ciudades se volvió mucho más caro que en otras.
Las ciudades más golpeadas por la inflación
La economista experta Lina Bermeo explica que los fenómenos coyunturales, como la subida del precio del combustible, una sequía o el alza del dólar, golpean a todas las ciudades simultáneamente. 'Cuando en 2022 Colombia tuvo una inflación de 13,1 %, ninguna ciudad se salvó. Ese fue un choque nacional', afirma.
Lo que hace que unas ciudades se alejen del promedio de forma sostenida es su estructura: qué tan diversificada es su economía, qué tan competido está el mercado de arriendos, qué tan eficiente es su cadena de abastecimiento.
Transporte, alimentos y vivienda: los rubros que más pesaron
El análisis detalla que el transporte, los alimentos, la vivienda y los servicios públicos fueron los rubros que más impactaron el bolsillo de los colombianos durante este periodo. La persistencia de estas presiones generó un encarecimiento desigual que sigue marcando la realidad de las ciudades del país.