Un operativo sin precedentes se activó tras el accidente del avión Hércules en Putumayo, que dejó 57 sobrevivientes y conmocionó a la región. Entre ellos, el soldado Efrén David Cerón Gómez, de 19 años, quien logró comunicarse con su madre para darle un mensaje de tranquilidad.
“Mamá, se cayó el avión. Tranquila, yo estoy bien”, fueron las palabras que rompieron el silencio y llenaron de esperanza a su familia en la zona rural, donde no cuentan con televisión y se enteraron del accidente solo por esta llamada.
La madre del joven soldado no pudo contener el llanto al escuchar la voz de su hijo, un momento lleno de emoción y alivio en medio de la incertidumbre que rodeó el siniestro. Este testimonio revela el impacto humano detrás de la tragedia y la fortaleza de quienes la enfrentan.
Mientras las autoridades continúan con las labores de investigación y rescate, la comunidad y las familias de los afectados permanecen atentas, aferrándose a cada señal de vida como un rayo de esperanza en medio de la tragedia.