En el último año, autoridades militares de Estados Unidos han mantenido conversaciones con sus pares colombianos y el Ministerio de Defensa para manifestar su preocupación por el mantenimiento y la disponibilidad de repuestos para dos modelos clave de aeronaves: los helicópteros UH-60 Black Hawk y los aviones Hércules C-130.
Estas aeronaves representan un pilar de la cooperación en seguridad entre ambos países. El interés se intensificó tras el accidente del pasado lunes en Putumayo, que dejó un saldo de 69 uniformados muertos y 58 heridos.
Fuentes en Estados Unidos señalaron que, contrario a lo declarado por el presidente Gustavo Petro, el C-130 sigue siendo la 'columna vertebral' del transporte aéreo militar estadounidense y que el avión siniestrado tenía al menos 10 años más de vuelo garantizado, con mantenimiento riguroso.
La principal preocupación radica en la disponibilidad de piezas garantizadas para eventuales reparaciones, un área en la que Colombia ha enfrentado dificultades no solo con estas aeronaves, sino también con otros equipos de origen norteamericano.
Respecto al accidente, se aguarda una invitación formal de Colombia y permiso del Comando Sur de EE. UU. para enviar una comisión técnica que apoye a la Fuerza Aérea Colombiana en la investigación.
Aclararon además que la aeronave accidentada no fue comprada por Colombia, sino que formó parte de una donación de excedentes por parte de Estados Unidos, tras rigurosos procesos de inspección y mantenimiento.
Las investigaciones preliminares descartan causas externas y se centran en posibles fallas en los motores y el sobrepeso como factores que impidieron que el avión despegara desde el aeropuerto de Puerto Leguízamo.
En cuanto a los helicópteros Black Hawk, el Ejército cuenta con 49 unidades operativas, de las cuales 21 están en misión, siete en entrenamiento y 20 en revisión técnica y mantenimiento estructural debido a razones logísticas.
El impacto en la comunidad militar y la cooperación bilateral
El accidente y las preocupaciones sobre mantenimiento evidencian la necesidad de fortalecer la logística y la disponibilidad de repuestos para mantener la operatividad y seguridad de las aeronaves que son vitales para las operaciones militares en Colombia.