Un llamado que nunca llegó
Eisson Ferney Penagos, padre de Karen Penagos Granados, de 20 años, y su hermana menor de 17 años, relató con profundo dolor cómo fue la última vez que tuvo contacto con sus hijas antes del trágico suceso ocurrido en Bosa, sur de Bogotá.
El 20 de marzo fue el último día que habló con Karen, quien le pidió que la llamara en la madrugada del sábado siguiente. Sin embargo, cuando llegó la hora esperada, a las 4:30 a.m., no recibió la llamada ni pudo comunicarse con ella.
Intentó llamar varias veces, pero el celular sonaba ocupado y los mensajes no eran respondidos. A pesar de esta extraña situación, inicialmente no se preocupó de inmediato.
La corazonada que alertó al padre
Con el paso de las horas y sin noticias de sus hijas, Eisson comenzó a sentir que algo no estaba bien. Esa corazonada lo acompañó hasta enterarse del devastador triple feminicidio que acabó con la vida de su esposa y sus dos hijas.
El presunto responsable es la pareja sentimental de la mujer, quien habría cometido el crimen dentro de la vivienda familiar en Bosa, según las investigaciones iniciales.
"Esa corazonada de que algo no andaba bien fue lo que me alertó. Nunca imaginé que algo tan terrible pasaría en mi familia."
La noticia ha generado conmoción en Bogotá y ha puesto sobre la mesa la urgencia de abordar la violencia de género y fortalecer las medidas de protección para las mujeres y sus familias.