Noticia Exclusivo suscriptores El dolor de las familias de agentes del CTI y policías secuestrados por el Eln y la dura crítica al Gobierno: 'Petro no ha hecho absolutamente nada'Parientes han vivido la ausencia, la incertidumbre y la falta de respuesta del Estado. Link Natalia Peláez Sabogal09.05.2026 22:27 Actualizado: 10.05.2026 09:01 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Exactamente hace un año fue la última vez que Yuley Pacheco, hermana de Jesús Antonio Pacheco, lo vio en carne y hueso. Las últimas noticias que ha conocido sobre él han sido a través de videos de supervivencia que la guerrilla del Eln, que lo tiene secuestrado, les envía a través de comisiones humanitarias. En el último, el pasado 5 de mayo, registraron el mal llamado “juicio revolucionario” en el que, como si fueran jueces, lo condenaron a él y a otros tres funcionarios, dos policías y un agente del CTI, a un secuestro extendido.Detrás de esas imágenes están las historias de cuatro hombres que salieron a cumplir con su trabajo y cuyos hogares aún esperan su regreso. Jesús Antonio Pacheco y Rodrigo Antonio López, agentes de protección y seguridad de la Fiscalía General de la Nación, fueron secuestrados mientras se desplazaban entre Arauca y Fortul para cumplir una comisión laboral. Ambos habían salido temprano de sus casas hacia el parqueadero de la entidad con la intención de regresar ese mismo día, pero cerca del mediodía fueron interceptados por integrantes del frente de guerra Oriental y llevados a los campamentos de estas guerrillas, según informes de inteligencia instalados en Venezuela. Desde entonces, sus familias no han vuelto a tener contacto directo con ellos.Los cuatro funcionarios secuestrados por el Eln. Foto:El agente Pacheco es araucano, tiene 38 años, es servidor público con más de 25 años de experiencia y hace parte del esquema de protección de la Fiscalía. Antes había trabajado con el extinto DAS. En el más reciente video de supervivencia divulgado por el Eln aparece vestido con botas y una camisa gris. Está más delgado a como lo recuerdan sus familiares y pide al Gobierno que no se olviden de él, que haga las gestiones necesarias para regresarlo a casa. El grupo armado anunció en su contra una supuesta ‘condena’ de 60 meses por espionaje.Su hermana, Yurley Pacheco, asegura que su familia no ha tenido ni un segundo de paz desde su secuestro. “Su niño de 6 años todos los días pregunta por su papá”, relata.Recuerda además el impacto que generó en la familia el último anunció del grupo armado. “Cuando salió el video, la esposa entró en shock. El niño preguntaba: ‘Mamá, ¿pasó algo?, ¿por qué llorabas?’ ¿Qué le puede decir uno a un niño de seis años?”.Uniformados secuestrados por el ELN hacen llamado al gobierno para su liberación. Foto:Captura de pantalla. La preocupación de la familia también pasa por la salud del agente. Su hija, Angélica Pacheco, advierte que el funcionario “padece una enfermedad que requiere medicamentos constantes y controles especializados”, situación que aumenta la angustia por las condiciones en las que está. “Para nosotras como familia es muy duro ver que mi padre es una ficha de cambio; es muy difícil mantener la fe cuando no hay nadie que nos guíe. Petro no ha hecho absolutamente nada”, agregó.La historia de Rodrigo Antonio López también quedó suspendida aquella mañana del 8 de mayo. Antes de salir de casa se despidió de su esposa, Yuriel Macualo, y de su hija. “Él me dio un beso en la frente y me dijo: ‘Mami, cuida mucho a la niña, te amo. En dos horas estoy en Arauca’”, recuerda ella. Esa fue la última vez que hablaron.Yuriel asegura que horas antes del secuestro alcanzó a notar zozobra en la voz de su esposo. “Hablé con él hacia las 10 a. m. y estaba muy preocupado por la situación allá”, cuenta. Rodrigo es padre de dos hijos y llevaba apenas tres meses trabajando en la Fiscalía cuando fue secuestrado. Su esposa recuerda que recibir el trabajo había significado cumplir uno de sus mayores sueños. “Cuando le anunciaron el contrato lo recibió como un regalo porque para él representaba un sueño pertenecer a la entidad”, relata. Antes había trabajado en el sector del gas y era reconocido por ser “muy servicial, humilde y colaborador”. La situación médica de Rodrigo también preocupa a sus familiares, pues padece una condición cardíaca que requiere medicación estricta dos veces al día, tanto en la mañana como en la noche. El Eln anunció una ‘condena’ de 55 meses.A estos casos se suma Franquie Esley Hoyos Murcia, tiene 37 años y es subintendente de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín). Fue trasladado desde Bogotá hacia Arauca para integrar una comisión investigativa relacionada con asesinatos de líderes sociales y firmantes de paz. Aunque usualmente se movilizaba por vía aérea, en esa ocasión recibió la orden de viajar por carretera para transportar un vehículo oficial.Su madre, Alba Murcia, asegura que antes del viaje intentó convencerlo de no tomar esa ruta. “Yo sí le había dicho que no se fuera por carretera”, recuerda. Pero él respondió que debería cumplir la orden y dijo: “Nada me va a pasar”.Hoyos cumplió 37 años estando en cautiverio. Es casado y padre de dos hijos: una niña de 12 años y un niño de 3 años. “Es un muchacho muy alegre, una persona que da cariño a toda hora”, dice su mamá.Familiares de secuestrados. Foto:Fernando Ariza / EL TIEMPO. Alba Murcia también recuerda con precisión la última conversación que sostuvo con su hijo antes de la desaparición. “Son muchachos que le están sirviendo al Estado. Mi hijo ya lleva 17 años sirviéndole al país, eso debería entenderlo señor Presidente”. Su hermano también es policía.Por su parte, Yordin Fabián Pérez Mendoza, de 33 años, es patrullero y llevaba un año en servicio en Arauca. Su familia lo recuerda como un hombre dedicado a su hogar y principal sustento económico de sus padres. “Mi papá ya es una persona de la tercera edad y Yordin era quien respondía por ellos”, dice su hermano José.Tiene además una hija de 7 años que vive en Medellín y con quien mantenía comunicación permanente. “Yordin siempre viajaba desde Arauca a Medellín para ver a su hija cuando tenía descanso. Hablaban prácticamente todos los días”, relata José.Tras un año de secuestro en el caso de los funcionarios de la Fiscalía y casi diez meses en el de los policías, las familias continúan exigiendo su liberación. Mientras pasan los días, hijos, madres y esposas siguen, con rosario en mano, aferrados a la esperanza de volver a escucharlos y abrazarlos.Pronunciamiento de la ONU Foto:Tomada de X Otros civiles secuestradosEste drama no distingue entre uniformes ni civiles. En marzo pasado a Luis Carlos Vallejo, exdiputado del Cauca y líder social afro, se lo llevaron los delincuentes de ‘Mordisco’, que lo asesinaron a las pocas semanas.“Era un hombre comprometido con el bienestar y el desarrollo de nuestro municipio”, lo recuerdan sus vecinos y amigos desde López de Micay.Su tragedia se suma a la de los muchos que, completamente ajenos al conflicto, terminaron a merced de los grupos armados ilegales que, como hace 40 años, echan mano del secuestro para extorsionar o imponer su gobernanza criminal.Natalia PeláezEscuela de Periodismo Multimedia EL TIEMPO Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. 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