Uno de los generales que salieron en una de las primeras purgas al Ejército realizada por el gobierno del presidente Gustavo Petro volverá a ocupar un papel central en la política de seguridad del país. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, designó al general (r) Jorge Eduardo Mora López como ministro de Defensa, una de las carteras que tendrá mayor protagonismo durante el próximo cuatrienio.
Hoy le entrego el Ministerio de Defensa a un hombre que ha dedicado su vida a servir a Colombia con honor, disciplina y lealtad. El mayor general (...) representa el reconocimiento de toda una Nación a nuestros soldados y policías, y el compromiso de recuperar la autoridad, fortalecer la moral de la Fuerza Pública y garantizar que el Estado vuelva a ejercer el control en cada rincón.
En la misma red, el oficial reaccionó al nombramiento. “Recibo esta designación con el honor y la humildad de quien lleva tres generaciones familiares de servicio a la Patria en la sangre. Mis venas son camufladas y mi compromiso con usted y con Colombia es inquebrantable”, señaló.
Un perfil con experiencia en inteligencia y lucha contra el narcotráfico
Mora, nacido en Cúcuta, es profesional en Ciencias Militares de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova. Es especialista en Estado y Comando Mayor y en Derecho Internacional Aplicado a los Conflictos Armados. Además, cursó maestrías en Seguridad y Defensa Nacional, en la Escuela Superior de Guerra, y en Seguridad y Defensa, en la Universidad Antonio de Nebrija (España). Su formación incluye estudios de Alta Gerencia Internacional en la Universidad de los Andes, un programa de Alta Gerencia en Esade Business School y cursos en el Western Hemisphere Institute for Security Cooperation, el Collège Interarmées de Défense y la Defense Academy del Reino Unido.
En más de tres décadas de carrera ocupó cargos relacionados con operaciones, inteligencia y lucha contra el narcotráfico. Fue comandante de la Octava División y de la División de Fuerzas Especiales del Ejército; director del Departamento Conjunto de Inteligencia y Contrainteligencia de las FF. MM.; director del Departamento Estratégico Conjunto contra Amenazas Transnacionales; fundador y comandante de la Fuerza de Despliegue contra Amenazas Transnacionales; director de Operaciones Especiales del Ejército y comandante de la Brigada Especial contra el Narcotráfico.
También ha recibido condecoraciones como la Orden de Boyacá en grado de Comendador, la Medalla José María Córdova, la Medalla Antonio Nariño, la Medalla Fe en la Causa, la Medalla por Servicios Distinguidos de las Fuerzas Militares, y reconocimientos otorgados por Francia, Estados Unidos y la Junta Interamericana de Defensa.
El impacto de su origen: Cúcuta como símbolo de los desafíos
Que el nuevo ministro sea oriundo de Cúcuta tiene un componente simbólico frente al panorama que enfrentará. Norte de Santander ha sido uno de los departamentos más afectados por la confrontación entre el Eln y las disidencias de las Farc del frente 33, una disputa que durante los últimos años ha provocado desplazamientos masivos, confinamientos y afectaciones humanitarias en varios municipios. Precisamente, esa región concentra algunos de los retos que marcarán la agenda del Ministerio de Defensa.
Los retos que enfrentará el nuevo Mindefensa
El principal reto del nuevo ministro será recuperar la capacidad del Estado para contener la expansión de las organizaciones armadas ilegales en distintas regiones del país. A ello se suma la necesidad de enfrentar el crecimiento de las economías ilícitas, fortalecer las capacidades operacionales de la Fuerza Pública y responder al deterioro de los principales indicadores de seguridad.
- Las cifras reflejan la dimensión del escenario que recibirá. Según el propio Ministerio de Defensa, 2025 cerró con 14.038 homicidios.
- Se suman las 52 masacres registradas entre enero y mayo de 2026, que dejaron 191 víctimas.
- La extorsión también sigue en aumento y se mantiene entre las principales preocupaciones de alcaldes y gobernadores. En los primeros cinco meses del año se reportaron 5.032 casos.
- De acuerdo con estimaciones de los organismos de seguridad, las estructuras ilegales sumarían unos 27.000 integrantes entre combatientes y redes de apoyo.
- Durante 2025 fueron asesinados más de 170 integrantes de la Fuerza Pública, una cifra que no se registraba desde hace una década. Entre enero y abril de este año otros 30 uniformados murieron en acciones atribuidas a organizaciones armadas.
- El más reciente informe de la UNODC, con corte a 2024, registra 261.000 hectáreas sembradas con coca en Colombia.
La estrategia del próximo gobierno también deberá responder a las diferencias existentes entre las organizaciones armadas. La experiencia de los últimos años ha mostrado que el Eln, las disidencias de las Farc, el ‘clan del Golfo’ y las demás estructuras ilegales tienen formas de financiación, niveles de organización y objetivos distintos, por lo que uno de los retos del nuevo ministro será diseñar respuestas diferenciadas que permitan aumentar la efectividad de las operaciones.