El acto de acercar un alimento a la nariz antes de probarlo no es exclusivo de las personas. Una investigación de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos, concluye que los ratones también realizan este comportamiento de forma intencional y que ambos comparten un mecanismo cerebral conservado a lo largo de la evolución para procesar los olores.
Según informó 'Infosalus', con base en dos estudios publicados en la revista científica 'Science Advances', investigadores de la Universidad Northwestern analizaron el funcionamiento del olfato en humanos y ratones desde perspectivas complementarias.
Los hallazgos sugieren que tanto humanos como ratones utilizan una sola inhalación deliberada para analizar los olores, un hábito que podría tener raíces evolutivas profundas y que ayuda a decidir si un alimento es seguro o apetecible antes de ingerirlo.
Este comportamiento, conocido como 'olfateo exploratorio', permite capturar información química del entorno de manera rápida y eficiente, activando regiones cerebrales específicas que procesan la calidad del olor.
Los investigadores destacan que este hallazgo no solo amplía la comprensión sobre la conducta animal, sino que también podría tener aplicaciones en el estudio de trastornos olfativos en humanos, como los asociados a enfermedades neurodegenerativas.
El estudio refuerza la idea de que, a pesar de las diferencias evolutivas, ciertos comportamientos básicos se mantienen intactos en mamíferos, revelando conexiones sorprendentes entre especies.