La administración de Donald Trump implementó una política migratoria que afectó profundamente el sistema de asilo en Estados Unidos, reduciendo significativamente el número de aprobaciones. Según estadísticas oficiales del Departamento de Justicia, analizadas por EL TIEMPO, se resolvieron 25.929 solicitudes de asilo hasta febrero de 2026.
De estas solicitudes, únicamente 3.250 fueron aprobadas, mientras que 22.679 fueron rechazadas, ya sea por decisión directa de jueces o por vía administrativa, reflejando una caída notable en la tasa de éxito para los migrantes.
El sistema pasó de aprobar aproximadamente uno de cada tres casos en 2024 a apenas uno de cada ocho en 2026, un descenso que coincide con la alineación de los jueces migratorios con la agenda del gobierno de Trump.
Jueces migratorios han denunciado una presión constante para fallar en contra de los migrantes, lo que ha generado un ambiente judicial adverso para quienes buscan protección en el país.
Esta situación ha generado un impacto significativo en la comunidad migrante, que enfrenta mayores dificultades para obtener el estatus legal que les permita residir y trabajar en Estados Unidos.