La última década ha sido testigo de avances significativos en materia de derechos de las mujeres en América Latina, aunque también ha mostrado señales claras de retroceso y estancamiento en políticas de igualdad.
A nivel global, el escenario político se ha visto transformado por el auge de fuerzas de derecha radical y movimientos antigénero que han emergido en diversas regiones, incluyendo Europa, Estados Unidos, Asia y partes de África.
Este contexto ha repercutido directamente en América Latina, donde la lucha por los derechos de las mujeres enfrenta nuevos desafíos que ponen en riesgo los avances conseguidos en años anteriores.
“El terreno político se reconfigura y los movimientos antigénero amenazan la continuidad de las políticas de igualdad.”
En ciudades como Buenos Aires, jóvenes activistas se movilizan con pancartas contra la violencia de género, demostrando que la resistencia y la reivindicación continúan siendo vitales para proteger los derechos conquistados.