Las grandes guerras suelen dar paso a nuevos órdenes internacionales. La guerra de los Treinta Años trajo la Paz de Westfalia; las guerras napoleónicas, el Concierto Europeo; la Segunda Guerra Mundial, Bretton Woods y la integración europea. Incluso la Guerra Fría consolidó un orden liberal con Estados Unidos como hegemón. Pero la guerra con Irán, lejos de mejorar el panorama, amenaza con empeorarlo drásticamente.
Un régimen endurecido y alianzas rotas
Lejos de ser sustituido por un gobierno favorable a Occidente, el régimen iraní se ha transformado en una dictadura militar. Sus vínculos con China, Rusia y Corea del Norte permanecen intactos, y seguirá siendo una fuerza desestabilizadora en Oriente Medio. Mientras tanto, los vecinos del Golfo han perdido la fe en el protector estadounidense y se encuentran más débiles y divididos que antes del conflicto.
- Arabia Saudí intentó evitar la guerra por la vía diplomática y prohibió a EE.UU. usar sus bases para escoltar petroleros.
- Catar y Omán optan por apaciguar a Irán, mientras los Emiratos Árabes Unidos se alinean con Israel, Baréin y la India.
- El Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) queda en evidencia como alianza disfuncional.
La brecha transatlántica se profundiza
La guerra agrava la fractura en la alianza transatlántica. Donald Trump adoptó una postura antagónica hacia Europa, amenazando con retirarse de la OTAN y anexionar Groenlandia. Europa respondió con un nuevo gaullismo, invirtiendo en defensa y autonomía estratégica. La guerra con Irán inyectó urgencia a este proceso: Trump exigió ayuda europea para reabrir el estrecho de Ormuz, y ante la negativa, retiró 5.000 soldados de Alemania y amenazó a Italia y España.
Ningún europeo sensato considera fiables las garantías de seguridad de Estados Unidos en este momento.
China, el gran beneficiario
En medio del caos, China se posiciona como una fuerza de estabilidad, elevando su perfil global a bajo costo. Mientras los líderes europeos viajan a Pekín buscando socios comerciales fiables, China no hace concesiones en Ucrania, derechos humanos o dumping. La cumbre entre Trump y Xi Jinping podría ser clave para aliviar tensiones comerciales y cooperar en IA, pero la diplomacia de suma cero de Xi deja al mundo como perdedor.
El suicidio de una superpotencia, según Timothy Snyder
Timothy Snyder, profesor de la Universidad de Toronto, sostiene que la administración Trump está destruyendo intencional y sistemáticamente el poder de EE.UU. Una superpotencia requiere Estado de derecho, interés nacional, continuidad política, personal cualificado, educación y ciencia. Pero Trump trata al Estado como una oportunidad comercial para unos pocos, desvirtúa la función pública, purga los altos mandos militares, desfinancia la educación y ataca la ciencia.
- Nombramientos no cualificados: Tulsi Gabbard, Kash Patel y Pete Hegseth en puestos clave de inteligencia y defensa.
- Ataque a la ciencia: desfinanciación ideológica de la investigación y negación del cambio climático antropogénico.
- Parálisis de la transición energética y fuga de científicos e inmigrantes cualificados.
Cuesta expresar hasta qué punto la postura de Trump es primitiva y hasta qué punto alegra a los enemigos de Estados Unidos.