Cartagena ha crecido durante los últimos veinte años sin una nueva hoja de ruta que ordene su expansión. Mientras la ciudad multiplicó proyectos inmobiliarios hacia el norte, convirtió a Barú en uno de los destinos turísticos más apetecidos del Caribe, fortaleció su plataforma portuaria y comenzó a mirar a Bayunca como la puerta de entrada a una nueva era logística, el documento encargado de definir cómo debía desarrollarse ese crecimiento permaneció prácticamente intacto.
En ese mismo periodo, el Distrito también vio aumentar la ocupación informal del territorio, la presión sobre los cuerpos de agua, el déficit de vivienda, las diferencias entre el desarrollo turístico y las necesidades sociales de cientos de barrios, y el debate sobre cómo proteger un patrimonio natural que convive con una de las economías más dinámicas del país.
Cinco administraciones hablaron de actualizar el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Ninguna logró llevarlo hasta la meta. Sin embargo, todo parece indicar que en este gobierno el desenlace será diferente.
Los ejes del nuevo POT: aeropuerto, Bazurto y expansión urbana
- Aeropuerto: Se plantea su modernización y expansión para aumentar la capacidad de carga y pasajeros, integrando la zona al desarrollo logístico de la región.
- Bazurto: Se contempla una intervención integral del mercado, con mejoras en infraestructura, saneamiento y ordenamiento del comercio informal.
- Expansión urbana: Se define una hoja de ruta para el crecimiento hacia Bayunca y el norte, con énfasis en vivienda social y protección ambiental.
- Protección ambiental: Se refuerzan las normas para preservar cuerpos de agua y ecosistemas estratégicos, en equilibrio con el desarrollo turístico y portuario.
Un plan para los próximos 30 años
El nuevo POT, que regirá hasta 2055, busca corregir los desequilibrios históricos de Cartagena, promoviendo un desarrollo más equitativo y sostenible. La administración de Dumek Turbay espera que este sea el instrumento que finalmente ordene el territorio y responda a las necesidades de la ciudadanía.
Este POT es la oportunidad de redibujar Cartagena para las próximas generaciones, con un enfoque en la justicia social, la sostenibilidad ambiental y el desarrollo económico.