La elección de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente electo de Colombia, tras ganar el preconteo por un mínimo margen de ventaja, marca un giro radical en las relaciones con Estados Unidos y abre la puerta a una normalización casi inmediata entre Bogotá y Washington tras uno de los periodos de mayor tensión bilateral.
Después de 18 meses de choques entre la administración de Donald Trump y el gobierno de Gustavo Petro, el arribo de un mandatario abiertamente alineado con la Casa Blanca significará una rápida recomposición diplomática y la reincorporación de Colombia a las principales iniciativas estratégicas que el republicano impulsa en el hemisferio.
Los mejores días de Colombia están por venir