Si compras romero fresco en el mercado, puedes guardar algunas ramas y obtener una cosecha infinita para cocinar constantemente. El truco está en plantarlas en un huerto casero, aplicarles un poco de canela y, con los cuidados adecuados, no tendrás que volver a comprarlo.
Cómo seleccionar las ramas ideales para enraizar
La cuenta de botánica Miradas Biológicas explica que para multiplicar el romero debes recolectar las ramas más gruesas, pues son las que pueden dar raíces más rápido. Recórtalas para que no queden tan largas, elimina las hojas de la parte inferior (puedes usarlas en casa) y realiza un corte en las puntas para aumentar la superficie de plantado.
- Elección del tallo: Prioriza los gajos más gruesos y leñosos, ya que contienen una mayor reserva energética.
- Corte estratégico: Si la rama es muy larga, divídela en dos o tres partes realizando un corte justo por encima de dos brotes laterales.
- Protección natural antifúngica: Aplica un poco de canela en polvo en la base recién cortada.
Paso a paso de la siembra y cuidados para retener humedad
En una bandeja de plástico o maceta con hoyos para drenar el agua, añade tierra húmeda y planta los gajos de romero ligeramente separados para evitar que se crucen las raíces. Aplica agua encima de las hojas. Para conservar la humedad, tapa con una bolsa de plástico que permita el paso de la luz; es mejor dejarla debajo de otras plantas para que no se seque por la luz directa.
- Plantación: En una bandeja o maceta bien drenada con tierra común, realiza pequeñas perforaciones previas para no retirar la canela al enterrar el tallo.
- Cámara de humedad: Cubre la bandeja con una bolsa plástica transparente que mantenga una alta humedad relativa.
- Ubicación e inspección: Coloca a la sombra iluminada (bajo otra planta), evitando el sol directo.
Con este método casero, el romero se multiplica fácilmente y tendrás hierba fresca disponible todo el año para tus recetas.