La red hospitalaria de Boyacá enciende las alarmas
Tres de los principales centros asistenciales del departamento de Boyacá —Chiquinquirá, Duitama y Tunja— han declarado la emergencia funcional por sobreocupación en sus servicios de urgencias, con porcentajes que superan el 344% y que, según las autoridades, solo se habían visto durante la pandemia de covid-19.
El Hospital Regional de Chiquinquirá reporta una sobreocupación del 344% en urgencias para adultos, mientras que el servicio de urgencias general alcanza el 368%. Este centro atiende en promedio a 222.000 usuarios al año, provenientes del occidente de Boyacá, sur de Santander y norte de Cundinamarca.
Hemos recibido pacientes con diversas patologías de alta complejidad, entre ellas infecciones respiratorias, traumatismos craneoencefálicos y eventos cardiovasculares, lo que ha incrementado significativamente la demanda de atención en nuestro servicio de urgencias.
Duitama y Tunja también en máxima alerta
El Hospital Regional de Duitama declaró emergencia funcional con cifras alarmantes: urgencias al 570%, observación pediátrica al 781% y observación de adultos al 343%. La hospitalización de adultos alcanza el 178%, la pediátrica el 143%, la atención de parto el 147% y la UCI para adultos el 190%.
Por su parte, el Hospital Universitario San Rafael de Tunja, el único de tercer nivel del departamento, registra una demanda total del 358% en urgencias. La coordinadora del servicio, Verónica Tovar, señaló que la ocupación se ha intensificado desde enero y que en mayo se sumaron más de mil atenciones adicionales, dejando a unos cien pacientes hospitalizados en urgencias mientras esperan una cama.
Consultas que hubieran podido acudir a otros niveles de complejidad como síntomas respiratorios o dolores crónicos sin signos de alarma, que no requieren una intervención de alta complejidad, pero que sí congestionan el servicio de pacientes realmente graves.
Las causas del colapso según las autoridades
La secretaria de Salud de Boyacá, Ingrid Galán, atribuyó el incremento a cambios climáticos que han disparado las enfermedades respiratorias, pero también al mal uso del servicio de urgencias por parte de los ciudadanos, que acuden directamente sin pasar por consulta externa o prioritaria.
Hay que hacer un llamado de mucha conciencia a los ciudadanos ya que gran parte de las urgencias que atendemos, son realmente casos de atención de consulta externa o prioritaria, pero algunos evitando el proceso normal de la EPS, o que dejan complicar los síntomas, hasta tener que acudir directamente por urgencias.
No obstante, un directivo hospitalario que pidió reserva de identidad aseguró que la raíz del problema está en el deterioro del sistema de salud en los últimos tres años: las EPS ofrecen una atención deficiente, con demoras en citas y barreras de acceso, lo que obliga a los pacientes a buscar en urgencias la única posibilidad de recibir atención oportuna, medicamentos y procedimientos.
Llamado a la comunidad y a las EPS
Las directivas de los hospitales piden a la comunidad un uso responsable del servicio de urgencias y recuerdan que, si la condición no representa un riesgo para la vida, se debe acudir a consulta prioritaria o a la IPS correspondiente. También instan a las EPS a mejorar la atención en el primer nivel para evitar que los pacientes lleguen a urgencias con cuadros avanzados.
La secretaria de Salud departamental hizo un llamado a los 123 municipios para que fortalezcan la atención primaria y el seguimiento de los pacientes, con el fin de reducir la presión sobre los hospitales de mayor complejidad.
El sistema de triage en Boyacá
El triage es el sistema de clasificación de pacientes en urgencias según su gravedad clínica, regulado por el Ministerio de Salud. Se divide en cinco niveles: rojo (atención inmediata), naranja (máximo 10-15 minutos), amarillo (hasta 1 hora), verde (hasta 2-4 horas) y azul (hasta 12-24 horas). Las autoridades recuerdan que el orden de atención no es por llegada sino por riesgo vital.