Un récord mortal para la prensa en 2025
El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) informó que 2025 fue el año más letal para los periodistas en más de tres décadas, con un total de 129 asesinatos en todo el mundo. Esta cifra supera el récord previo de 124 muertes registrado en 2024, marcando dos años consecutivos con niveles alarmantes de violencia contra la prensa.
Israel responsable de la mayoría de las muertes en zonas de conflicto
Más de tres cuartas partes de los periodistas asesinados en 2025 fallecieron en contextos bélicos, siendo 86 víctimas de fuego israelí principalmente en Gaza, pero también en Irán, Líbano y Yemen. El CPJ señaló que el ejército israelí ha llevado a cabo más asesinatos selectivos de periodistas que cualquier otro ejército gubernamental registrado. Las fuerzas militares israelíes rechazaron estas acusaciones, alegando que sus acciones se dirigieron contra terroristas que se hacían pasar por periodistas.
El aumento de ataques con drones y la impunidad persistente
El uso de drones como arma letal contra periodistas aumentó en 2025, con 39 casos documentados. Israel cometió 28 asesinatos con drones en Gaza, mientras que en Sudán y Ucrania también se registraron víctimas por ataques aéreos no tripulados. El CPJ advirtió que la impunidad y la falta de investigaciones transparentes continúan exponiendo a los trabajadores de prensa a riesgos extremos.
Violencia contra periodistas más allá de los conflictos armados
Además de los escenarios bélicos, otros periodistas fueron asesinados por razones relacionadas con corrupción y crimen organizado. En México, seis periodistas fueron asesinados y ninguno de los casos ha sido resuelto. Filipinas, India, Perú y Bangladesh reportaron muertes vinculadas a investigaciones periodísticas sobre corrupción y actividades ilícitas. En Arabia Saudita, el columnista Turki al Jaser fue ejecutado tras un juicio que el CPJ calificó como una persecución a la libertad de prensa.
¿Cómo evolucionará la protección a periodistas en 2026?
Ante el aumento récord de asesinatos y la persistente impunidad, la comunidad internacional enfrenta el desafío de fortalecer mecanismos de protección para periodistas, especialmente en zonas de conflicto. El futuro de la libertad de prensa dependerá de acciones concretas para garantizar el acceso seguro a la información y la investigación efectiva de estos crímenes.