La crisis del agua en Cartagena de Indias no da tregua y se adentra de forma dramática en el ecuador del año. Lo que inició hace meses como una alerta ambiental aislada en los cuerpos de agua cruda que abastecen a la ciudad, se ha transformado hoy en una emergencia de orden público e infraestructura que tiene a la capital de Bolívar clamando por el líquido vital.
Confirmación de la extensión de racionamientos
En las últimas horas, la empresa Aguas de Cartagena (Acuacar) confirmó que el esquema temporal de racionamiento y ajuste sectorizado en el servicio de agua potable se prolongará, de manera ininterrumpida, entre el 1 y el 7 de junio de 2026.
El fenómeno biológico detrás de la emergencia
Detrás de esta extensión técnica se esconde un fenómeno biológico y climático que ha desbordado la capacidad de respuesta de la ingeniería local: la persistente y masiva proliferación de algas en la estación de tratamiento de la planta El Bosque. Esta contingencia sigue bloqueando y alterando el proceso de potabilización del agua cruda, afectando de manera directa a la planta matriz que abastece a cerca del 90% del suministro de agua potable de la ciudad.
El panorama judicial y administrativo se torna complejo, mientras miles de ciudadanos en barrios tradicionales y zonas periféricas lidian con los rigores del desabastecimiento.