Estados Unidos inició este miércoles el proceso para retirar a Siria de la lista negra de países patrocinadores del terrorismo, a los que Washington impone sanciones y limitaciones de ayuda exterior. La decisión se produce el mismo día de la reunión en Ankara entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo sirio, Ahmed Al Sharaa.
La seguridad en Siria mejoró significativamente tras el derrocamiento de Bachar Al Asad en 2024, lo que ha permitido este cambio en la política exterior de Estados Unidos. De concretarse la exclusión, solo quedarían en la lista negra Irán, Corea del Norte y Cuba.
La reunión en Ankara entre Trump y Al Sharaa marca un hito en las relaciones bilaterales y abre la puerta a una nueva etapa de cooperación.
La medida representa un giro significativo en la política de sanciones de Washington, que durante más de cuatro décadas mantuvo a Siria en esa lista. Se espera que el proceso de exclusión formal lleve varios meses y requiera la aprobación del Congreso estadounidense.