Hace dos semanas, el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) implementó un cambio significativo en el proceso de solicitud de residencia permanente. A partir de ahora, las personas que busquen una green card ya no podrán permanecer en el país mientras esperan una decisión, salvo en circunstancias 'extraordinarias'. Esta medida pone fin a más de siete décadas del llamado 'ajuste de estatus' migratorio.
Un giro en la política migratoria de Trump
La decisión del USCIS, que afecta a miles de colombianos que tramitan su residencia, se suma a las restricciones impuestas por la administración de Donald Trump a la migración legal. Aunque los oficiales migratorios mantendrán la autoridad para decidir caso por caso, el riesgo es que las respuestas de los solicitantes sean evaluadas con mayor rigor.
Según el periodista Sergio Gómez Maseri, quien reportó la noticia para EL TIEMPO, las nuevas preguntas podrían incluir detalles sobre el historial laboral, vínculos familiares y actividades previas en Estados Unidos. Esto generaría demoras y posibles negaciones para quienes no cumplan con los nuevos criterios.
- El ajuste de estatus automático queda eliminado, salvo excepciones extraordinarias.
- Las nuevas preguntas buscan verificar con mayor profundidad la elegibilidad del solicitante.
- Miles de colombianos que esperan su green card podrían verse obligados a salir del país mientras se resuelve su caso.
Pese a que oficiales migratorios mantendrán autoridad de decidir caso por caso, el riesgo es que las respuestas sean distintas.
El impacto en la comunidad colombiana
Colombia es uno de los países con mayor número de solicitantes de green card en Estados Unidos. La nueva política podría afectar a familias enteras que dependen del ajuste de estatus para regularizar su situación. Expertos en migración advierten que la medida podría aumentar la incertidumbre y los costos legales para los aplicantes.
Además, la ofensiva arancelaria de Trump contra Colombia, que elevaría al 12,5% los aranceles sobre exportaciones nacionales, añade tensión a las relaciones bilaterales. Mientras tanto, los colombianos en EE. UU. deberán prepararse para un proceso migratorio más estricto y con menos flexibilidad.