Los gatos naranjas suelen despertar simpatía entre quienes conviven con ellos y, desde hace años, existe la creencia de que tienen un carácter especialmente cariñoso y sociable. Sin embargo, detrás de esa idea hay una explicación vinculada con su genética.
El veterinario Carlos Gutiérrez explica que la mayoría de estos felinos forman parte del grupo de los gatos atigrados, un patrón de pelaje que, según distintas observaciones, suele compartir determinados rasgos de comportamiento. “Casi todos los gatos naranjas son en realidad atigrados y eso los hace ser muy familiares”, aseguró.
Una advertencia sobre el color del pelaje
De todos modos, el especialista advierte que el color del pelaje, por sí solo, no determina la personalidad de un animal. “No se debe juzgar a un gato únicamente por su aspecto”, señaló.
En ese sentido, explica que el temperamento también está influenciado por factores como la genética, la socialización y el ambiente en el que se desarrolla, por lo que las características asociadas a cada tipo de pelaje deben entenderse como tendencias generales y no como una regla.
Casi todos los gatos naranjas son en realidad atigrados y eso los hace ser muy familiares.