El fallo que cambió su historia
El Juzgado Primero Penal del Circuito Especializado en Extinción de Dominio falló el pasado 3 de julio en contra de la leyenda de la Selección Colombia y Atlético Nacional, José René Higuita. La decisión judicial ordenó que el predio ubicado en el sector de Las Lomas, en El Poblado, avaluado en más de 1.200 millones de pesos, pasara a manos del Estado.
Higuita y su esposa, Magnolia Echeverri, adquirieron la propiedad en 1992. Sin embargo, la corte estableció que el inmueble estaba ligado al Cartel de Medellín, lo que motivó la extinción de dominio.
El relato de Higuita: ¿víctima o villano?
En entrevista exclusiva con EL TIEMPO, René Higuita rompió el silencio y ofreció su versión de los hechos. El exarquero aseguró que adquirió el lote de buena fe y que nunca tuvo conocimiento de los supuestos vínculos con el narcotráfico. 'Yo compré esa casa con el sudor de mi frente, fruto de mi trabajo como futbolista', afirmó.
Yo compré esa casa con el sudor de mi frente, fruto de mi trabajo como futbolista. No entiendo cómo después de tantos años me vinculan con algo que no me pertenece.
Los nexos con el Cartel de Medellín
El fallo judicial señala que el predio fue utilizado por el Cartel de Medellín para actividades ilícitas. Aunque Higuita insiste en su inocencia, las autoridades concluyeron que el inmueble estaba directamente relacionado con la organización criminal liderada por Pablo Escobar.
- El predio está ubicado en el exclusivo sector de Las Lomas, en El Poblado.
- Fue adquirido en 1992, en pleno auge del Cartel de Medellín.
- La justicia ordenó la extinción de dominio tras determinar los nexos con el narcotráfico.
El impacto en la comunidad y el legado de Higuita
El caso ha generado un intenso debate en la opinión pública. Mientras algunos consideran a Higuita una víctima de las circunstancias, otros lo señalan como un villano que se benefició de relaciones peligrosas. Lo cierto es que su legado como uno de los arqueros más emblemáticos de Colombia queda empañado por esta controversia.
La decisión judicial no solo afecta a Higuita y su familia, sino que también plantea interrogantes sobre la transparencia en la adquisición de propiedades durante los años del narcotráfico en Colombia.