Un hallazgo que conmociona al norte de Cali
El 25 de mayo, la ciudad de Cali se estremeció con el hallazgo del cuerpo de Marcela Gómez Sepúlveda, de 26 años, dentro de un costal abandonado en el separador vial de la calle 70, entre carreras 1J y 1H, frente a la estación del MIO del barrio La Rivera. De la bolsa asomaban un pie pequeño y mechones de cabello castaño, lo que permitió identificar rápidamente que se trataba de una mujer.
Según su padre, Marcela desapareció el 21 de mayo cuando salió de su casa en el barrio Los Álamos, también en el norte de la ciudad, diciendo que volvería temprano. Cuatro días después, su familia, incluido su hijo de 4 años, recibió la trágica noticia.
Un segundo caso que enciende las alarmas
Aunque los restos de ambas mujeres fueron hallados en puntos opuestos de la ciudad (norte y sur), las autoridades no descartan una posible conexión. Las condiciones en que fueron encontrados los cuerpos presentan similitudes que han llevado a los investigadores a profundizar en las pesquisas.
La investigación avanza entre cámaras y pruebas
Ante el misterio que rodea ambos crímenes, las autoridades han intensificado la recolección de material probatorio y el análisis de cámaras de seguridad para determinar la trazabilidad de los hechos. El objetivo es claro: dar con los responsables y esclarecer si se trata de un mismo agresor o de casos aislados.
Estamos revisando cada detalle, las condiciones de los hallazgos y los posibles puntos en común. No descartamos ninguna hipótesis hasta tener todas las pruebas en firme.
Mientras tanto, la ciudadanía ha salido a las calles en manifestaciones contra la violencia de género, exigiendo justicia para Marcela y para todas las mujeres víctimas de feminicidio en Cali.