La aerodinámica activa reemplaza al DRS para adelantamientos más estratégicos
El sistema DRS dejará de usarse en 2026 para darle paso a una aerodinámica activa que permitirá a los pilotos cambiar entre dos modos: uno para curvas que aumenta la carga aerodinámica y otro para rectas que reduce la resistencia al aire. Además, un modo manual de adelantamiento liberará energía extra sin depender de zonas fijas, lo que hará que las maniobras sean más tácticas y menos artificiales.
Monoplazas más pequeños y ligeros mejoran la maniobrabilidad en pista
Los coches en 2026 serán 30 kilos más livianos, 20 centímetros más cortos y 10 centímetros más estrechos. La distancia entre ejes se reducirá y el ancho total pasará de 2 metros a 1,9 metros. Cambios en neumáticos y aerodinámica, como alerones más estrechos y la eliminación del alerón de viga, buscan mejorar la agilidad y permitir que los pilotos sigan de cerca a sus rivales sin perder carga aerodinámica.
Unidades de potencia híbridas con más electricidad y combustible sostenible
La nueva generación de motores tendrá un aumento de casi 300% en potencia eléctrica, con un equilibrio mayor entre motor de combustión y sistema eléctrico. Se eliminará el MGU-H y se aplicarán controles más estrictos para evitar trampas técnicas. Además, el combustible será 100% sostenible, elaborado con fuentes no fósiles o carbono capturado, impulsando una Fórmula 1 más ecológica.
¿Cómo cambiarán estas innovaciones el futuro de la Fórmula 1?
Estos cambios prometen una Fórmula 1 más dinámica y estratégica, donde la gestión energética y aerodinámica será clave para ganar. Los pilotos deberán adaptarse a coches más ágiles y sistemas híbridos avanzados, mientras que los fanáticos esperan carreras más emocionantes y sostenibles. El 2026 marcará un antes y un después en el deporte motor.