El Colegio Colombiano de Abogados Administrativistas confirmó este domingo 5 de julio el fallecimiento del exmagistrado Alberto Yepes Barreiro, reconocido como uno de los mayores expertos en derecho electoral del país. El jurista, oriundo del Huila, murió luego de sufrir graves complicaciones de salud, lo que generó una ola de reacciones de pesar en los ámbitos académico y judicial de Colombia.
Una vida dedicada al derecho y la docencia
Yepes Barreiro inició su formación jurídica en la Universidad del Rosario, donde obtuvo el título de abogado, la especialización en derecho procesal y la distinción de colegial de número, el máximo reconocimiento que otorga esa institución. A lo largo de su carrera, ocupó cargos de gran relevancia tanto en el sector académico como en el judicial.
- Secretario académico de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad del Rosario.
- Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Antonio Nariño.
- Conjuez de la Sección Tercera del Tribunal Contencioso Administrativo de Cundinamarca.
- Docente en la Universidad del Rosario y la Universidad Nacional de Colombia.
Su paso por el Consejo de Estado y la lucha contra el 'yo te elijo, tú me eliges'
Durante su gestión como consejero de Estado en la Sección Quinta de la Sala Plena de lo Contencioso Administrativo, Yepes Barreiro participó en la creación de líneas jurisprudenciales notables. Fue uno de los autores de la tesis jurídica que prohibió la práctica conocida como 'yo te elijo, tú me eliges' dentro de las altas cortes, un hito en la lucha contra la corrupción en la administración de justicia.
Misión Electoral y propuesta de una Corte Electoral
En 2017, integró la Misión Electoral Especial, creada en el marco de los Acuerdos de Paz entre el Estado colombiano y las Farc. Entre sus iniciativas más destacadas estuvo el impulso a mecanismos de descongestión en el Consejo de Estado y la propuesta de crear una Corte Electoral, mediante la fusión de la Sección Quinta del Consejo de Estado y el Consejo Nacional Electoral.
El exmagistrado deja un legado imborrable en el derecho electoral colombiano. Su partida es una pérdida irreparable para la academia y la justicia en el país.