El amanecer de la tensión digital
El viernes 17 de julio amaneció con una fuerte tensión en redes sociales debido a la circulación de una fotografía que mostraba derribado el Monumento a la Resistencia, ubicado en el nororiente de Cali, en el sector de Puerto Rellena. Aunque ciudadanos confirmaron minutos después con fotos y videos que la estructura seguía en pie y que se trataba de una imagen manipulada con inteligencia artificial, el hecho reavivó el enconado debate entre defensores y detractores de la obra.
Un símbolo en disputa
En Cali sigue vigente la controversia por este monumento, construido de forma artesanal durante el estallido social de 2021 en uno de los puntos de mayor confrontación entre manifestantes y la Fuerza Pública. Más allá de ser una edificación comunitaria, se ha transformado en un símbolo político de la izquierda colombiana, donde el propio presidente Gustavo Petro ha liderado actos públicos y pronunciado discursos.
El Gobierno Nacional impulsó un proyecto para declararlo Bien de Interés Cultural con carácter patrimonial. Aunque el expediente técnico ya fue adelantado, aún restan trámites locales para oficializar la protección. Recientemente, líderes sociales y activistas protestaron en la torre del CAM, sede de la Alcaldía de Cali, para exigir agilizar la firma del contrato de cesión del monumento, argumentando que cuenta con licencia de construcción y atribuyendo la demora a falta de voluntad política.
Oposición y anuncio de demolición
Desde la otra orilla, sectores de oposición consideran el monumento un símbolo de la insurgencia y el vandalismo. El presidente electo, Abelardo de la Espriella, manifestó que el próximo 7 de agosto, día de su posesión, ordenará tumbar la estructura, afirmando que fue erigida por 'la primera línea terrorista de la ciudad'.
Esta postura es respaldada a nivel local por figuras como el concejal Andrés Escobar, quien ha insistido en la necesidad de desmontar la obra e incluso ha realizado campañas fotográficas en el sitio para simbolizar su eventual desaparición. Sectores del Centro Democrático y afines también sostienen que este emblema del paro nacional debe ser retirado del espacio público.