Un clamor desde la ruralidad de Antioquia
En Antioquia, la familia de Tomás Andrés Mesa está comprando las medicinas que necesita el menor y cuyo costo asciende al millón y medio de pesos. La Nueva EPS es la entidad con mayor cantidad de afiliados en el país.
Una nueva denuncia en contra de la Nueva EPS se conoce en Antioquia: se trata del caso del menor Tomás Andrés Mesa, que desde hace ocho años vive con un trasplante de riñón y a quien la entidad le ha negado sus medicamentos durante nueve meses y que son fundamentales para que pueda seguir estable. La denuncia fue hecha por la tía del menor de 9 años, Mabely Torres, en conversación con Blu Radio.
"Nueva EPS le está negando el tacrolimus XL, que se toma 4 miligramos diarios, y el mycofenolatos, que se toma 500 miligramos diarios. El niño sin estos medicamentos no puede vivir, nos está tocando comprarlos. No tenemos el dinero para seguirle comprando los medicamentos al niño, porque mensualmente están costando millón quinientos", aseguró la familiar del pequeño, que recibió su trasplante siendo aún bebé.
La familia de Andrés vive en la zona rural de Yolombó, un lugar retirado y desde donde se han tenido que desplazar en cientos de oportunidades para buscar los medicamentos requeridos, pero sin conseguirlos.
Según la denuncia de la tía del niño en Blu Radio, ninguna farmacia les hace la entrega del tratamiento, por lo que el pedido que se ha vuelto reiterado es "para que la Nueva EPS, se ponga la mano en el corazón y le ayuden al pequeño Tomás".
Hasta el momento, la Nueva EPS no se ha pronunciado al respecto de este caso específico.
La crisis desbordada de la Nueva EPS
En las últimas semanas, la Nueva EPS está de nuevo en el ojo de las denuncias por falta de atención de pacientes con enfermedades graves y la ineficiencia en la entrega de los medicamentos a sus usuarios.
En mayo, la muerte de Judith Nery Arango Castro en Barranquilla volvió a poner en el centro de la discusión la crisis que atraviesa Nueva EPS en la región Caribe. La mujer permaneció hospitalizada durante varias semanas a la espera de un traslado hacia una clínica de mayor complejidad donde pudiera ser sometida a una cirugía urgente por complicaciones derivadas de cálculos en la vesícula. Sin embargo, según denunciaron sus familiares, la autorización nunca llegó a tiempo.
En Bucaramanga, a principios de junio de 2026, varios pacientes de la Nueva EPS se encadenaron en la sede de la entidad para denunciar que no entregan medicamentos ni aprueban tratamientos para enfermedades graves como cáncer.
Mientras, la Personería de Bogotá anunció que recibió un altísimo volumen de quejas en 2025 por la prestación de servicios de salud en la capital, y la mayor cantidad recayó sobre la Nueva EPS, con 2.536 casos.